“No dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre, si no exhortándonos y tanto más cuando veis que aquel día se acerca.”
Somos exhortados a no dejar de congregarnos. No es una ley impuesta sino la reiteración de una condición indispensable para la vida del cuerpo (iglesia).
Abandonar esta reunión “como algunos tienen por costumbre“ es privarse a sí mismo y privar a otros, con los cuales somos solidarios de lo que tanto importa para el crecimiento mutuo.
Gibert.
Bendiciones.