Día y noche clamo delante de ti.
SALMO 88:1
Día y noche clamo delante de ti. El día y la noche son ambos apropiados para la oración; no es una obra que deba hacerse en la oscuridad, por lo tanto hagamos como Daniel y oremos cuando los hombres pueden vernos; con todo, como la suplicación no necesita luz, acompañemos a Jacob y luchemos en Jaboc hasta que apunte el día. El mal es transformado en bien cuando nos lleva a la oración. C. H. Spurgeon
Oremos al Señor por Fundación Princesa, por los enfermos de cáncer y otras enfermedades, confiados que Él escucha a Su pueblo.