Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Es tiempo de auto reflexionar en nuestra propia vida y preguntarnos ¿he buscado a Dios, me expongo ante su presencia día a día? Dejemos de echarle la culpa a Dios por ser infelices por no haber encontrado la respuesta que necesitamos en nuestro pasar por este mundo.
Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. (Salmo 16:11)
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. (Hebreos 10:19-22)
Nosotros mismos somos los culpables hemos abandonado y despreciado a nuestro Dios no pasamos tiempo con El.
Que Dios no ayude y abra nuestros ojos y podamos ver que El siempre está ahí esperando que un día vayamos al altar y lo empecemos a amar y a buscar.
PASTOR JESÚS ALVARADO UMAÑA