Dice que “corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.” Esta palabra “paciencia”, del griego “agon” quiere decir “agonía”, que es una carrera exigente y agotadora, algunas veces agonizante pero hay gracia para terminar.
La mayor tarea para el Señor fue el final; su paso más difícil fue el último, pero llegó. Él pudo abandonar la carrera pero no lo hizo; perduremos en el camino y lleguemos a la meta que es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria. Amén.
Bendiciones
PASTOR JESÚS ALVARADO UMAÑA